Un espacio para disfrutar los cuentos y la camaradería

De la mano –y con la voz– de Majo Bozzone

Por Zoom... ¿y por qué no encontrarnos cada tanto?

Una historia entre lo virtual y el encuentro presencial

VIRTUAL VÍA ZOOM

TE LEO, TE CUENTO EN EL ANDÉN

HORARIO:

2º sábado de cada mes, a las 18 hs.

EDADES:

Sin límites

FACILITADORA:

Majo Bozzone

LUGAR:

Virtual, vía Zoom

ARANCEL:

S/C (aportes voluntarios para apoyar causas puntuales)

Logo Te Leo, Te Cuento

Un espacio independiente de Majo Bozzone

Te Leo, Te Cuento es un espacio creado por María José Bozzone con anterioridad a la existencia de El Andén. Su versión “En El Andén” es una propuesta de Majo para acercar la poesía y los cuentos a Tortuguitas, con anterioridad a la Pandemia de Covid. La cuarentena generó la oportunidad para llevarla al formato “online”, modalidad que se mantiene hasta hoy.

En su versión original, Te Leo, Te Cuento tiene su propio sitio web, que te invitamos a visitar y disfrutar, con todos sus contenidos.

Para presentar a Te Leo, Te Cuento en El Andén tomamos el texto que, en ocasión de recordar y celebrar los cinco años del espacio, escribieron Majo Bozzone (la creadora y Facilitadora del mismo) y Elisa Franz (Coordinadora General de El Andén).

Hoy nos reunimos a celebrar que justo un 18 de mayo de hace cinco años hicimos el primer encuentro de “Te leo, te cuento en el Andén” con el desafío de leer y conversar acerca del texto “El aleph” de Jorge Luis Borges. Esteban había diseñado el flyer y a nosotras nos quedaba preparar la reunión y esperar a que alguna persona se sintiese convocada. No vamos a preguntarles a los que estuvieron si se acuerdan del cuento. Mal resumido, dicho cuento trata de dos hombres, Borges y Carlos Argentino Daneri, enamorados de la misma mujer, Beatriz Viterbo, que ni bien comienza el relato sabemos que ha muerto. Rivales en el dominio de la escritura, ambos, a lo largo de la historia, quedaron marcados por un objeto que todo lo muestra: el aleph.

A ese encuentro se acercaron Olga Merino y Charly Pavese. Los primeros comentarios fueron temerosos, pero después la magia de El Aleph se apoderó de nosotros, y de algún modo supimos que bajo ese hechizo íbamos a volver a encontrarnos.

Ambas salimos de esa reunión con una alegría spinoziana, así nos gusta nombrar a ese sentir que a partir de un encuentro nos amplía un tanto el mundo. Tuvimos la certeza de que los libros y las lecturas eran nuestro Aleph, esos microcosmos, esos puentes a otras épocas, pensamientos y experiencias.

Ambas también coincidimos en que quizá, en una época donde impera el lenguaje de guerra y de aplastamiento de las diferencias, hacer del leer un encuentro colectivo podría darnos una oportunidad de trazar una pequeña huella en otra dirección: la de hablar, preguntar y escuchar.

Todo el primer año nos acompañamos con cuentos de Borges, porque creíamos y creemos que compartiendo, no hay textos difíciles sino escrituras que nos descolocan, “nos vuelan la cabeza” y nos despiertan.

Antes del inicio  del segundo año, comenzó la pandemia. Hoy pensamos que esa conciencia de finitud sin velo nos aumentó el deseo de encontrarnos, de estar presentes con lo que teníamos. Nos reímos cuando nos acordamos que la primera reunión en cuarentena fue compartiendo audios en el grupo de Whatsapp de Te leo, te cuento en El Anden.

Luego todes nos hicimos expertos en Zoom y volvimos a vernos. Con la virtualidad ya no eran solo los cuatro fantásticos de Tortuguitas (“Olga, Charly, Coty y Patricia”), sino que personas de otros barrios se acercaron, y esa distancia geográfica hizo que finalizado el aislamiento decidiéramos continuar online. Y llegar así a este día.

Ayer nos contamos nuestros primeros recuerdos de lectura. Volvió a nuestra memoria “María”, esa novela ícono del romanticismo latinoamericano escrita por el colombiano Jorge Isaacs. En nuestra pubertad incontables veces repetimos esa frase “María María cuánto te amé, cuánto te amara”, y nuestros cuerpos de niñas sintieron el sutil erotismo de la palabra.

Otra lectura indeleble, “La escuela de las hadas”, del gran escritor argentino Conrado Nalé Roxlo. Un colegio peculiar que bajo el estilo del mago Merlín proponía que dudar y desobedecer eran condiciones para el pensar.

Quizá en estos primeros encuentros con los libros está la huella que hizo posible un sin fin de pasos que nos llevaron hasta acá, sintiendo que aunque las épocas sean oscuras y a veces tengamos los corazones arrugados, están los cuentos y esa pulsión lenguajera que nos impulsa a vivir para contarla.

Más que agradecidas a cada unx y a la amistad.

Majo y Elisa

Majo Bozzone

Acerca de la Facilitadora

María José Bozzone (Majo para los amigos) nació en 1966 en Buenos Aires.

Leer y escribir –dice– fueron las únicas habilidades que le fluyeron sin esfuerzo, ni educación.

Majo recuerda el delicioso placer de dar vueltas las páginas de un libro mientras descubría el sentido de las letras, como un primer acto de rebeldía al olor dictatorial de la época.

Leer también era olfatear el papel y sentir la calidad de las hojas, restarle pesadilla a la noche, resistir los muros familiares, vivir otras historias, construir los puentes para ir al mundo, incorporar la diversidad y así encontrar amigos.

En la adolescencia la lectura pasó a ser puente para nuevas amistades. Arrancada de lo escolar, fue protagonista de tardes con amigos, y ese hábito-placer-acción se trasladó por los años.

Cruzó ámbitos de trabajo, espacios comunitarios, escenas domingueras. Leer con otros, escucharse las voces, recrear el texto con la tonalidad y los gestos, darse un tiempo.

“Si ‘te leo’ un texto, nos damos el tiempo a que la palabra salte de la hoja y convertida en voz se te acerque al oído y te recorra el alma y las tripas”, reflexiona.

Y una lectura trae recuerdos, otras lecturas, descubrimientos, otras realidades y así lo maquinal se interrumpe y lo imposible queda un poco más reducido.

Presentación de Te Leo, Te Cuento en El Andén, en la voz de Majo Bozzone. Un recorrido por la historia del espacio.

Video resumido de un encuentro de Te Leo, Te Cuento en El Andén (diciembre 2023). Para que vayas degustando.

Majo Bozzone leyó una selección de poesías en el ciclo semanal dominguero “Mis poetas contemporáneos”, de Gustavo Tisocco

Contactate para más info o sumarte